¡Los cerros se respetan!

 

6 años cumple la demanda sobre cerros en el Consejo de Estado sin ser resuelta… y la gente afectada, esperando. La Reforma a la Justicia es una piñata de favores de altos poderes pero ignora su deber: garantizar justicia para los ciudadanos.

 

Han pasado seis años y el Consejo de Estado no define las reglas de juego para los Cerros Orientales de Bogotá, manteniendo al Distrito a media marcha en la zona y a la comunidad que allí habita en vilo por sus derechos y futuro.

 

“La demora en los fallos son una muestra de la desidia de nuestra justicia, esta es una acción popular que debió ser atendida en 20 días y llevamos seis años de limbo jurídico sin solución alguna. El Consejo de Estado no se ha ocupado de zanjar el litigio en los Cerros, pero sí de sus intereses particulares como alargar el periodo de sus consejeros, litigios políticos como el tercer canal o remover a la ex fiscal” aseguró la concejal Angélica Lozano.

 

El Ministerio de Ambiente en el 2005 creó la franja de adecuación, zona donde ya existían viejas construcciones para los cerros. El Tribunal la congeló y ordenó al Distrito y a la Nación, restituir los terrenos de la reserva forestal, comprar los predios y reubicar a la población más vulnerable. Esta decisión fue apelada ante el Consejo de Estado quien tiene la obligación –y no la ha cumplido- de resolver el futuro de los Cerros.

 

Demorar este fallo afecta directamente a 51.366 personas de 6 localidades: Usaquén, Chapinero, Santa Fe, Candelaria, San Cristóbal y Usme, que viven en 67 barrios sin legalizar en los cerros orientales, es decir, en situación de pobreza al ser incompleto su acceso a servicios públicos y en algunos casos en riesgo por deslizamiento.

 

“El Colegio El Verjón tuvo que ser evacuado y no puede ser reconstruido hasta que se aclare la posibilidad de  licencias de construcción en la zona”, insistió la concejal Angélica Lozano.

 

Por qué el Consejo de Estado incumple la Ley 472 de 1998, de Acciones Populares:

ARTICULO 37. RECURSO DE APELACION. El recurso de apelación procederá contra la sentencia que se dicte en primera instancia… y deberá ser resuelto dentro de los veinte (20) días siguientes contados a partir de la radicación del expediente en la Secretaría del Tribunal competente.  [Hoy cumple 6 años de radicado el expediente en el Consejo de Estado.]

 

 

El Plan de Desarrollo de Petro: apuesta profunda y giro en el modelo de ciudad

Incluso para los desprevenidos es evidente que el Plan de Desarrollo Bogotá Humana tiene como objetivo transformar de fondo la Capital. Para ello, propone a la ciudadanía y al Concejo varios retos de profundo calado. Hay tres novedosos que quiero subrayar. El primero es pagarle la enorme deuda que le tiene Colombia a las victimas de la violencia, el segundo es pensar el desarrollo urbano de la ciudad en armonía con el medio ambiente y el tercero es hacer la transición definitiva al transporte público como la columna vertebral de la movilidad de Bogotá. Para hacerlo, la administración ha estimado invertir 61 billones de pesos en los próximos 4 años, un presupuesto considerable para unas metas muy ambiciosas.

Las víctimas no son figurasfrecuentesen los planes de desarrollo de Bogotá. Como lo sostuvo el Representante a la Cámara Miguel Gómez hace algunos días en un debate, muchas personas que creen que al Alcalde lo eligen para tapar huecos y no para andar pendientes de las victimas del conflicto, que serían responsabilidad “exclusiva” del gobierno nacional. Lo cierto es que el Alcalde Petro ha asumido el reto de la restitución de derechos y lo ubicó en el centro de su propuesta de Plan de Desarrollo. Así, el programa prioritario “Bogotá Humana por la Dignidad de las Víctimas” tiene cuatro proyectos y casi 2 billones de pesos presupuestados. Entre las metas de este programa están crear 7 Centros Dignificar para la atención de las victimas, vincular 40.000 personas en actividades del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación y crear las condiciones urbanísticas para asegurarle la vivienda a 40.000 víctimas del conflicto armado.  Ningún dirigente ha cumplido un reto de estas proporciones en la historia de Bogotá y tal vez por eso algunos miran con escepticismo –fundado- las ambiciones de éste plan, pero si el gobierno nacional y el Congreso de la República se han embarcado en la empresa de la reparación a las víctimas,la sociedad bogotana lo mínimo que debe hacer es su tarea, justo por los más vulnerables. Si nuestro país tiene 5 millones de víctimas y la ciudad cientos de miles, que son bogotanos o aquí hacen su vida hace varios años, no podemos evadir nuestra responsabilidad.

El cambio climático y el énfasis en la planeación alrededor del agua son conceptos extraños a los contenidos de los planes de desarrollo que nos han regido. Sin embargo, el tema del agua es tan importante en la visión de ciudad de la administración que uno de los tres ejes del plan está titulado “Un Territorio que se enfrenta al Cambio Climático y se Ordena Alrededor del Agua”. Este tema puede sonar extraño para Bogotá y su Plan de Desarrollo, pero como lo demuestran las cada vez más frecuentes inundaciones y deslizamientos en nuestra ciudad,es de vital importancia. Así, el plan se propone un abanico amplio de objetivos alrededor del agua que van desde mejorar la calidad del agua del Río Bogotá, hasta renaturalizarquebradas en suelo urbano, pasando por la recuperación de 40 hec de humedales y el involucramiento ciudadano en estrategias de investigación y educación alrededor de la preservación de los territorios del agua. En Bogotá no podemos volver a caer en la trampa de solo tomar el agua en cuenta cuando la tenemos al cuello.

En tercer lugar, el Alcalde Petro enfrentado a la más grave crisis de movilidad de  Bogotá  responde con un programa muy ambicioso en este campo. El Plan de Desarrollo no sólo se compromete a darle inicio al Sistema Integrado de Transporte Público sino a construir dos metrocables, las troncales de Transmilenio de la 68 y la Boyacá, introducir la red férrea y rescata del olvido la movilidad humana, comprometiéndose a ampliar el número de corredores peatonales y de ciclorrutas de la ciudad. Para ejecutar el Programa de Movilidad Humana, la administración le solicita al Concejo de la ciudad 15 y medio billones de pesos, una cifra sin precedentes que no va a ser fácil de lograr, ni de ejecutar.

Estos tres retos resaltan el carácter ambicioso, social y ambiental del proyecto de Plan Bogotá Humana, sin embargo ahora es nuestro deber señalar varios puntos débiles de la propuesta y nuestra tarea en el Concejo es corregir y complementarpara bien de la ciudad.

Por ejemplo, si el peatón es la prioridad en movilidad ¿no debería haber una meta que sea reducir el número de peatones que mueren en accidentes de transito? ¿Cómo se explica que en una ciudad más humana no haya proyectos concentrados  en cultura ciudadana? ¿ A qué se debe el discreto papel del sector de Ciencia y Tecnología en el Plan? ¿Para mejorar en el campo de la seguridad ciudadana no es necesario aumentar el número de personas que denuncian cuando son victimas de un delito? El acceso a la justicia, único antídoto al espiral de impunidad merece estrategia y recursos cuantiosos. ¿No sería pertinente incluir metas al respecto? La descentralización duerme el sueño de los justos, y el ordenamiento entorno al agua es cojo si no logramos instituciones fuertes con capacidad de actuar a tiempo y coordinadamente. Hoy ya sabemos, dónde serán las inundaciones del futuro. Están aprobados planes parciales de urbanismo en zonas de riesgo, sólo instituciones fuertes con personal y herramientas puede encararlos intereses económicos en juego. La participación ciudadana es crucial para profundizar la democracia, pero será incompleta sin el fortalecimiento de las instituciones. El Estado fuerte, cumplidor de su deber es el que devuelve credibilidad y eficacia a la comunidad, debemos ajustar entidades, dotándolas de lo necesario para cumplir su misión, hoy muchas son raquíticas para sus responsabilidades. Y aunque la participación está en la apuesta de Bogotá Humana, aún falta clarificar su enfoque y los programas que apunten a las metas. Amigos y adversarios destacan el constante actuar de Petro contra la corrupción por lo que resulta precario concentrar en la Veeduría Distrital la apuesta por la Transparencia. La situación de Bogotá, amerita mayor pretensión en este reclamo ciudadano y liderazgo directo del alcalde, en el que la Veeduría pueda ser la desarrolladora técnica.

Finalizo con la cruda política y el finito presupuesto. Estoy segura que el Concejo pactará con el gobierno el Plan de Desarrollo. Las diferencias ideológicas y la mayoría adversa al gobierno, sabe que influye más en el Plan aprobándolo con modificaciones que en su criterio deben adoptarse, que permitiendo al alcalde decretarlo. De los 61 billones, Petro aspira a conseguir 3,5 por endeudamiento, dadas las sanas finanzas y la capacidad de pago de la ciudad. El Concejo cómo actuará ante una cifra inédita de endeudamiento para la ciudad?Tiene la llave, que no tiene Petro. Los recursos son para mejorar Bogotá, no para el alcalde. Y el gobierno tiene el reto –obvio pero difícil- de responder a la ciudad logrando la sincronía burocrática e institucional para mover el pesado y lento aparato estatal, ¡A ejecutar!

Auguro un buen plan de desarrollo para nuestra ciudad: novedoso, con un modelo de ciudad propio y revitalizado. El cedazo del Concejo ajustará metas, veremos que alas financieras concede y hará un intenso control político, como debe ser. Control que haremos, ante todo, quienes llevamos la responsabilidad Progresista.

 

¿Qué va a pasar con la Séptima?

No más improvisación, “La Séptima se respeta”

La séptima volvió con bombo y platillos a los titulares de prensa. La razón ya no es el afán por arrancar las improvisadas obras de Transmilenio, ni la peatonalización, sino la especulación alrededor del posible uso del cupo de endeudamiento para construir un metro ligero por esta vía.

Es posible que el cupo lo aprueben en el Concejo, o que no, pero la realidad es que el debate sirve sobre todo para volvernos a preguntar ¿qué va a pasar con la séptima? El Alcalde ha hecho pública su preferencia por implementar un metro ligero por este corredor, hay un contrato firmado para la construcción de obras para el funcionamiento de un Transmilenio ligero  y los estudios del Metro pesado dicen que mientras éste sistema vaya por el oriente está bien. Cada una de estas opciones tiene sus puntos positivos y negativos pero sea la que sea la opción elegida hay ciertos inamovibles que se deben tomar en cuenta en su desarrollo.

El primero es que el modo de transporte que se escoja debe estar sustentado sobre unos estudios serios y profundos acerca de la conveniencia de su adopción. El segundo es que en su desarrollo se debe tomar en cuenta la opinión de vecinos y usuarios. El tercero es que el desarrollo de un transporte masivo por la Carrera Séptima debe ir acompañado por proyectos de renovación urbana y cambios en el ordenamiento del suelo  y la normatividad que los regula. Esta obra no puede solo ser una inversión para el transporte, sino un catalizador que desarrolle todo el corredor. Y un cuarto inamovible es que la solución de transporte que se adopte para la Carrera Séptima no sea un elemento aislado del resto de la ciudad, sino una parte estructural de un sistema integrado de transporte público.

Queremos aprovechar la oportunidad para subrayar que nuestro lema de “No a la Improvisación en la carrera séptima” sigue tan vigente hoy como lo estuvo hace dos años y que junto a los vecinos y usuarios de esta icónica vía estamos comprometidos a que la solución de transporte que sea adoptada sea una opción estudiada, concertada y que beneficie a la comunidad.